El TESORO de Petra, joya nabatea de Jordania

5 dinares Jordania desde el Tesoro de Petra

– 5 dinares de Jordania desde el Tesoro de Petra

El TESORO de Petra es una perla entre las joyas arqueológicas que esconde este patrimonio Mundial de Oriente Próximo. Petra, la ciudad rosa del desierto, fue edomita, nabatea, armenia, bizantina, árabe…y fue redescubierta en 1812 por el explorador suizo Johann Ludwig Buckhardt.

Pero la Petra monumental que hoy conocemos fue obra, unos dicen que del rey nabateo Aretas III (84-61 adC), otros que fue el Emperador romano Adriano ( 117-138 Dc).

El conjunto monumental conocido como “El Tesoro del Faraón” (Al-Khaznah) es una fachada esculpida en la piedra, de estilo helenístico sobre una superficie de 28m de ancho y 40m de alto. Lo encontraremos tras recorrer poco más de un kilómetro por el desfiladero conocido como la garganta del Siq.

El monumento está esculpido en dos órdenes corintios superpuestos y decorados con columnas, bajorrelieves y esculturas.

El superior presenta dos medios templetes laterales y un tholo circular en el centro que cobija a la diosa Isis, que sujeta con sus manos el cuerno de la abundancia y un sistro (instrumento musical de las divinidades).Sobre el capitel que remata el tholo reposa una urna, que es la que guardaba el tesoro, según la leyenda.

El orden inferior tiene seis columnas, cuatro con frontones y bajorrelieves y las dos centrales abiertas a un vestíbulo con tres puertas, dos con frontones cerrados y sólo una con acceso a un espacio reducido y desnudo con una pequeña cámara.

El billete de Jordania de 5 dinares de 1995 nos ofrece en su reverso el grabado de esta joya de la arqueología mundial conocida como El Tesoro de Petra, la ciudad rosa del Reino nabateo.

Si recalamos en Jordania, una visita a Petra será el destino más codiciado de nuestra aventura por esos lares. Al paseo por el desfiladero y el “descubrimiento” del Tesoro, deberemos añadir la visita a las Tumbas Reales, a la Tumba del Jardín y a la Tumba del Soldado romano, al Altar del sacrificio, y si aún nos quedan ganas de andar, … al Monasterio. ¡Nunca os arrepentiréis de esta magnífico recorrido!

¡Yo estuve allí, …en 2010!

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